30 noviembre 2006

Contra la desesperanza

A salto de mata, he podido terminar de leer la Instrucción Pastoral. Tendría algunas objeciones menores (de matiz) a dos o tres puntos, pero pese a ello no le privo de la calificación de sobresaliente. De momento, os transcribo un pequeño fragmento en el que los obispos nos ponen en guardia contra la desesperanza que podemos sentir los católicos, con la que está cayendo. Me ha ayudado mucho:

"La desesperanza. Para muchos cristianos, la desesperanza es una verdadera tentación, una auténtica amenaza. Es cierto que hay muchas dificultades, en la Iglesia y en el mundo. Es cierto que la Iglesia y los cristianos hemos perdido mucha influencia en la sociedad y tenemos que afrontar duras situaciones de empobrecimiento. Pero también es cierto que Dios nos ama irrevocablemente; que Jesús nos ha prometido su presencia y su asistencia hasta el fin del mundo; que Dios, en su providencia, de los males saca bienes para sus hijos. La Iglesia y la salvación del mundo no son obra nuestra, sino empresa de Dios. No es el momento de mirar atrás añorando tiempos aparente o realmente más fáciles y más fecundos. No hay fecundidad sin sufrimiento. Dios nos llama a la humildad y a la confianza, seguros de que en nuestra debilidad actual se manifestará el poder de su gracia y de su misericordia. En la providencia misericordiosa de Dios nuestro Padre, las dificultades contribuyen también al bien de sus hijos: nos purifican, nos mueven al arrepentimiento y a la renovación espiritual. La cruz es el camino para la Vida. A nosotros toca secundar con humildad y fortaleza los planes de Dios y saber apreciar las nuevas iniciativas que surgen en la Iglesia como frutos del Espíritu y motivos para la esperanza. La Iglesia no pone nunca su esperanza ni encuentra su apoyo en ninguna institución temporal, pues sería poner en duda el señorío de Jesucristo, su único Señor".

No sé si Arp se animará a tratar de esta Instrucción Pastoral en su protoblog. Sería estupendo.

3 comentarios:

Foro Trapiello dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Arp dijo...

¡No tengo tiempo!

E. G-Máiquez dijo...

Lástima la falta de tiempo de Arp; pero magnífica tu cita, que ha tenido efecto medicinal en mi caso. Muchas gracias