11 junio 2008

Un hincha más

Lo del Príncipe dando botes de alegría en el partido de ayer me dio bastante vergüenza. No se representa a España de esa manera. Ni llantos, ni carcajadas ni alborozos, por favor.

Además, mucho me temo que el tema haya estado cuidadosamente organizado para que el hereu gane puntos entre la denominada ciudadanía. Sólo así se explica que sus desenfrenados entusiasmos fueran noticia en todos los telediarios (especialmente en los de Prisa, tan amigos del Soberano), y no consten hoy en prensa escrita, sino que se vean sustituidos por beatíficas sonrisas y aplausos comedidos. Verba volant, scripta manent.

Hace años, en otro de esos campeonatos magistralmente glosados por d'Ors y ante otro de los bailes de San Vito del heredero, el comentarista deportivo de la Ser proclamó entusiasmado: "-¡Muy bien por el Príncipe, si sigue así yo le voto!". El director del programa le recordó que la Monarquía no tenía que ver con el sufragio, pero ahí quedo la cosa.

Para eso me quedo con Dª Elena el otro día pidiendo las dos orejas para José Tomás.

2 comentarios:

Verónica dijo...

Suscribo cien por cien. Eso sí, confieso que el otro día, al escuchar a Cayetano Rivera la dedicatoria encendida que le hizo en Las Ventas al Rey de su segundo de la tarde ("Gracias por sentirme orgulloso de ser español"; no sé si el Rey se merecerá el elogio, pero sigue siendo el Rey de todos), se me saltaron las lágrimas. Al igual que se me saltan cuando oigo, estando en el extranjero, "Suspiros de España".

"...y en el fondo de mí la sangre/ se avergüenza de haberle sido infiel a tanta España".

Fernando dijo...

Más allá del gesto: ¿van a ir a todos los partidos de España? Si todo va bien, eso son 6 o 7, ¿no? ¿Va a ir a todos? El momento que vivimos en España ¿permite este tipo de gestos frívolos, tipo "Yo, que sí que puedo, me voy a Suiza"?

Pero sí, conociendo el nivel del país, sin duda que fue una buena operación de imagen.

F.