25 enero 2007

Arp

Si algún aficionado al ¿arte? contemporáneo desemboca por aquí traído en volandas por Google, le diré que esta entrada nada tiene que ver con con el escultor, poeta y pintor francoalemán que le daba a la escultura biomórfica. No. Me refiero a otro Arp, el autor de Compostela, un blog de culto visitado por una parroquia de iniciados más reducida pero seguro que también más agradecida.

Llegué a él buscando referencias de d'Ors en la web, gracias a él conocí a fondo a Flannery, accedí otros blogs estupendos, y a muchas otras lecturas que enaltecen mi espíritu. Me gustan su laconismo castellano (de Castrojeriz, nada menos), su prosa comedida (entre jimenezlozanesca y delibesina), su horror por la hipérbole y su rechazo al halago, sobre todo al fácil. Me impresionan su modestia y su valentía (proclama su pertenencia al Opus Dei sin miramientos). Y además, saca tiempo para responder a los emails de lectores más o menos pesados como si de verdad le interesasen. En fin, un tipo de primera.

Ahora que parece que ha estado algo pachucho y que, pese a la inminencia sus oposiciones, sigue atendiendo su blog con admirable tesón, yo, que soy incapaz de mantener el mío mínimamente abastecido (su final se aproxima inexorable), quiero rendirle un modesto pero emocionado homenaje de gratitud.

4 comentarios:

E. G-Máiquez dijo...

Me sumo.

Arp dijo...

Vaya, tío, gracias; me he emocionado leyendo esto entre visita y vista a los médicos.
Se agradecerían oraciones, que seguro que tendré de ti.

Dal dijo...

Sabes que cuentas con ellas, amigo.

Verónica dijo...

Desde aquí me adhiero plenamente al homenaje. También cuenta con mis oraciones, amigo Arp. A mí también me ha hecho mucho bien tu blogg. Gracias, y suerte con los médicos y las oposiciones. Esperemos que estés pronto a pleno rendimiento, y que sigamos disfrutando de tu cibercompañía. Un abrazo a todos.