16 febrero 2007

i-Pod

Es un artefacto prodigioso. Miles de CDs caben en la palma de la mano, y la calidad de sonido es muy notable. Semanas enteras de música clásica sin repetir una sola pieza te acompañan allá donde vayas.

J.A. Presas se ha comprado una y le he "volcado" mi discoteca. Lleva tres días maravillado: Es lo más parecido a un Aleph que he visto!" dice, con la misma precisión y poesía con la que pinta.

2 comentarios:

E. G-Máiquez dijo...

Jo, con Presas, ¡qué acierto descriptivo!

Verónica dijo...

Me voy a poner celosa... O sea que a Presas sí, y a tu amiga Verónica ná de ná. Pues, por favor, ya me puedes ir descargando, que también tengo una i-pod (con "bafles" de Bose incluidos) y mi hermana sólo me ha pasado Shakira, La Oreja de Van Gogh, etc. Lo más próximo a la música decente es "Clásicos Populares", que no está mal.

Estoy de acuerdo en que el artilugio es un prodigio. A mí lo que más me gusta es el menú, y lo asequible que está todo para la cantidad de información que cabe: es para tontos como yo.