13 marzo 2007

¿Qué pasaría si nunca pasase nada?

Es el lema de la nueva campaña de autobombo del Ayuntamiento de Madrid. A mí me suena a anuncio de compresas (¿a qué huelen las cosas que no huelen?), pero es que soy un poco zote. Parece que de lo que se trata es de convencernos, a nosotros ciudadanos ilustrados, de que las insufribles obras que día tras día nos infligen nuestros próceres son para nuestro bien, un peaje necesario para no perder el tren del progreso (que, como es sabido, es una finalidad en sí misma, procuradora de la máxima felicidad).

La verdad es que las fotos son bonitas. Aquí tenéis una de una plaza que no conozco:

Y aquí otra de la castiza plaza de toros de las Ventas (alcalde, que te va a regañar la progresía):

Así que ya sabéis, queridos conciudadanos. Cuando estéis en el atasco matutino habitual; o cuando el fin de semana intentéis ir por el Parque del Oeste, no os acordéis de que está cortado y os tengáis que meter en el embudo del Arco del Triunfo, sonreid aliviados y satisfechos, que todo es por vuestro bien. Si luego el alcalde "casa" a dos monofloritas; multa airado a un restaurante que no quiere celebrar bodas gay; logra el gran éxito de que Madrid sea la sede del Festival del Orgullo Gay europeo en 2007 (magno evento que por supuesto subvenciona); o se tima con todo lo que huela a progre, no es más que por vuestro bien, para que no se diga de vosotros que no sois gente de progreso.

¿Qué pasaría si nunca pasase nada de esto? Pues que, aunque nos llamasen cavernarios, quizás estaríamos mejor.

Alcalde, te va a votar Rita.

12 marzo 2007

Neófitos

Me da envidia cuando alguien se inicia con Beethoven o con el mismo Bruckner, por todo lo que le queda por descubrir y por disfrutar. El gozo que se siente al conocer una obra y re-escucharla infinidad de veces quizás sea más pleno, pero el descubrimiento tiene dichas que, por definición, luego no vuelven a darse. Bien es cierto que cuando uno se va adentrando, siempre le quedan novedades por descubrir, ya sean obras todavía no "trabajadas" (en mi caso las misas del bueno de D. Anton, el Tristán o el Parsifal de Wagner) o redescubrimientos felices, pero el inicio-inicio es incomparable.

A mí me está pasando algo así con la poesía. Acabo de descubrir a Claudio Rodríguez, desde cero. Leyendo sus poemas me encuentro con versos como éstos:

...Ciegos para el misterio
y, por lo tanto, tuertos
para lo real, ricos sólo de imágenes
y sólo de recuerdos...

Supongo que más adelante otros los sustituirán, o que la lectura de estos mismos me seguirá deleitando, pero su lectura por vez primera ha sido impresionante, histórica.

07 marzo 2007

Nueve veces la misma sinfonía

Decía Verónica en un comentario a una entrada anterior, que las malas lenguas acusaban a Bruckner de componer nueve veces la misma sinfonía. La crítica tiene gracia, aunque es evidente que su autor no ha entrado en el universo bruckneriano.

Sin embargo, la entrada de hoy no va del genial organista de San Florián, sino de esas palabras, sobre las que no he dejado de pensar. ¿Son en verdad una crítica? Parecería que sí, puesto que no hay que multiplicar entes sin necesidad. Sin embargo, mi naturaleza conservadora me lleva a extremos casi patológicos: a mí me parecen casi un halago. Puede que Bruckner compusiese siempre la misma sinfonía, pero ¡qué sinfonía!.

Además, ¿acaso Bach no compuso siempre la misma cantata? ¿no habrá escrito Tolkien siempre la misma novela? ¿no filmó Ford siempre la misma película? ¿no pintó Vermeer siempre el mismo cuadro? Más aún: ¿acaso el mismo Dios no es siempre Amor?

Lo verdadero es siempre uno.

06 marzo 2007

05 marzo 2007

Prisas


El martes pasado, en Ibermúsica, Daniel Barenboim y la Filarmónica de Viena tocaron nada menos que la Quinta de Schubert y la monumental Séptima de Bruckner. Máxima expectación, próceres de la patria en las mejores butacas y lleno hasta la bandera.

El problema fue la hora: el concierto comenzaba a las ¡22.30!. Además, los ajustes necesarios tras la finalización del concierto anterior retrasaron el inicio casi un cuarto de hora. Una pena. Por una vez, el público estuvo a la altura (¡sin toses!), pero el cansancio nos pudo a todos, supongo que a los pobres austriacos los primeros. El caso es que la Quinta sonó sensacional, pero la Séptima no estuvo de sobresaliente (como debería). El bueno de D. Daniel metió el turbo y se la despachó en 10 minutos menos que su versión para Teldec (¡y en 20 minutos menos que la monumental de Celibidache para EMI!).

Sin embargo, escuchar a Bruckner es siempre un acto trascendente y esta vez no fue menos. La pena es lo que pudo haber sido y no fue.

04 marzo 2007

Indispensable Juaristi

Sus artículos en el ABC los domingos son de lectura obligada (aquí está el de hoy). Además, como nos enseña Enrique, es un magnífico poeta.

27 febrero 2007

Stepping stones

Este fin de semana, Carmen y yo nos hemos ido de honeymooners a tomar las aguas de Mondariz, en tierras galaicas, con lamprea incluida. Además de acordarme de Arp y del gran d'Ors, he disfrutado como nunca con la relectura de Cunqueiro (que es a estas tierras lo que Plá al Ampurdán). Merlín y familia no consiente una página que no provoque la felicidad. ¡Qué pena que la "cultura" dominante haya preterido a D. Álvaro y nos imponga a Suso de Toro!

Íbamos con grandes propósitos de toma de decisiones (lugar de veraneo, futuro inmobiliario, próximas actividades extraexcolares de los niños, propósitos cuaresmales, etc.), pero al final no hemos decidido nada, absolutamente nada, como los lirios del campo.

En cualquier caso, la experiencia es altamente recomendable, tratamiento de algas incluido.

22 febrero 2007

Apologies

Que haya retrasos en los vuelos, e incomodidades varias en los aeropuertos, es cada vez más frecuente. Lo que no lo es tanto es que las compañías aéreas se disculpen de verdad. En JetBlue lo han hecho por escrito y de palabra, de un modo extraordinariamente sincero.

Nunca falla: si has metido la pata, no pongas paños calientes; reconócelo y pide perdón.

21 febrero 2007

Ash Wednesday

Dice Arp que prefiere el miércoles de Ceniza -aunque sin ayuno- al martes de Carnaval. El aforismo me recuerda mucho a un poema autobiográfico de Enrique García-Máiquez, en el que decía, creo, que en sus estudios navarros prefería San Fermín a los sanfermines.

Yo voy más allá. El miércoles de Ceniza -con su liturgia y ayuno incluidos-, me parece bellísimo, justo y necesario. ¡Qué bien viene recordar que somos polvo (polvo enamorado en mi caso) y que al polvo volveremos! Con la vorágine en que vivimos, es necesario que constatemos a diario que sólo Dios basta. Y, obviamente, lo prefiero a los carnavales.

Bueno, la verdad es a los carnavales prefiero cualquier cosa, incluso un baño en el Ganges o una clase de yoga.

Y que lo digas

El País, 20.02.07

20 febrero 2007

Lapsus

Esta mañana, en la enésima una tertulia radiofónica, un periodista explicaba el leitmotiv (nunca mejor dicho) de los terroristas islamistas:

"Claro, como les tienen prometido que irán a un cielo en el que estarán rodeados de walkyrias..."

Como para pensárselo dos veces.

19 febrero 2007

Unidad

Por primera vez desde su escisión, en Gran Bretaña hay más católicos que anglicanos, según publica hoy The Times. Parece ser que estos últimos están considerando seriamente volver al redil común, bajo el cayado de Pedro. Recemos por ello.

Ópera

El sábado, Cavalleria rusticana y Pagliacci en el Teatro Real. Si sabes a lo que vas, no puedes quejarte. Verismo, música agradable sin pretensiones, y a pasar un buen rato. Lo malo es si se te ocurre comparar o acordarte de otras audiciones (v.g. la de Das Rheingold de la semana pasada). A este respecto, el libretto se refiere a una reseña de Georges Pioch, un crítico idealista del primer tercio del siglo pasado, a propósito de una reposición de Pagliacci después de una de Parsifal: "Han puesto el meadero al lado de la catedral", dijo. No es para tanto, pero casi.

Lo peor de todo, la escenografía de Cavalleria (no así la de Pagliacci), de un tal Johannes Leiacker. La ópera transcurre en un pueblecito siciliano, y tiene lugar el Domingo de Pascua. Los personajes entran y salen de misa de Resurrección (con Regina Coeli incluido). ¿Cómo diréis que se representa?
¿con fiestas, alborozo y algarabía? Nada de eso. Es todo un ir y venir de penitentes con las cabezas cubiertas, flagelándose la espalda con disciplinas, y cargando con cruces inabarcables. Todo lóbrego y tenebroso, incluso más propio de un catálogo sado-maso que de la Semana Santa. Y obviamente, ajeno a la Pascua. Johannes, macho, a ver si te enteras.

No os penséis que esta ignorancia supina es porque Johannes es guiri. Hace unos años, en Tosca, con escenografía de Nuria Espert (aclamadísima por Anson, por cierto), el cuadro de la Magdalena que pintaba Cavaradossi representaba a una mujer con un paño en las manos que reflejaba la imagen doliente del Señor. Y, salvo que la santidad de Enrique vea en ello algo que a mí se me escapó entonces (y se me escapa ahora), yo diría que doña Nuria confundió la Magdalena con la Verónica. ¡Toma cultura!

16 febrero 2007

i-Pod

Es un artefacto prodigioso. Miles de CDs caben en la palma de la mano, y la calidad de sonido es muy notable. Semanas enteras de música clásica sin repetir una sola pieza te acompañan allá donde vayas.

J.A. Presas se ha comprado una y le he "volcado" mi discoteca. Lleva tres días maravillado: Es lo más parecido a un Aleph que he visto!" dice, con la misma precisión y poesía con la que pinta.

15 febrero 2007

Abandonos

Ya no es que sean toses, ahora es peor. El otro día, en Ibermúsica, Das Rheingold en versión concertante, por Den Norske Opera, donde en su día cantó la grandísima Kirsten Flagstad. La orquesta estuvo francamente bien, por encima de los cantantes, correctos casi todos a excepción de un Donner muy flojo (¡qué pena de Schwules Gedunst!) y de una Erda notabilísima. La verdad es que, con toda la orquesta detrás --y no en un foso como en la ópera representada--, el riesgo de que la una se "coma" a los otros es grande (aunque a veces se sortea a la perfección, como en el excelso Sigfrido al que me fue dado acudir el verano pasado).

Pero a lo que vamos. La ópera se tocó sin intermedios y dura 2,5 horas (con mucho la más corta del Anillo). Por supuesto, el programa avisaba de ello. Es Wagner, y no gusta a todo el mundo. Las entradas valen un pastón, cierto, pero hasta pueden revenderse en la propia web de Ibermúsica. Y, sobre todo, de verdad que no es obligatorio acudir. Pues nada. Señoras emperifolladas y señores trajeados abandonando la sala como abandonarían el Titanic al hundirse. En medio de la música, haciendo levantarse a toda la fila, taconeando por las escaleras, y sin el menor rictus de vergüenza o disculpa.

Más de cien profesionales en escena, interpretando una música compleja, sí, pero excelsa, épica, sublime y heróica. Y alrededor de mil personas interesadas y concentradas en la representación (a estas óperas no se va a descansar) tuvieron que ver como decenas de personas decidieron que los demás no importaban, y que su momentáneo estado de ánimo es lo que debía determinar su conducta. Bochornoso.

Voy a proponer el abono por puntos. Toses, tres puntos. Abandonos, retirada.

13 febrero 2007

Una vez más, Olegario

No os perdáis su estupendo artículo, en El País de hoy, sobre El Gran Silencio.

12 febrero 2007

11 febrero 2007

Era Newton, machote

Esto de la progresía, es lo que tiene.

09 febrero 2007

Gafas

Tras algunas semanas con molestias oculares, el miércoles fui al oculista. Obtuve el temido y esperado veredicto: hipermetropía. A partir de ahora, gafas para leer y para el ordenador. Peor aún fue la explicación de por qué, pese que parece que he estado con ella toda la vida, he notado a los 38 años sus perniciosos efectos: los músculos oculares ya no pueden corregir el defecto que antes solucionaban por sí solos, sin yo saberlo. Síntoma inequívoco de decadencia (aunque, si fuera Enrique, diría que mi cintura ya me venía avisando de ello lustros antes).

Además, me dilataron las pupilas y todavía ando medio cegato, tras 48 horas. A lo mejor es que también psomáticamente soy conservador.

06 febrero 2007

Recusaciones

Las normas sobre conflictos de interés en arbitraje internacional de la International Bar Association establecen, como causa de incursion en la denominada waivable Red-list, la siguiente:

The arbitrator has given legal advice or provided an expert opinion on the dispute to a party or an affiliate of one of the parties.

En tal caso, el árbitro debe poner de manifiesto tal circunstancia a las partes (disclosure), y sólo podrá continuar desempeñando su función si ambas partes lo consienten expresamente. Si una parte no está de acuerdo, el árbitro deberá abstenerse de inmediato.